Primera y dramática jornada en la que nuestro equipo ha sido aplastado por el Alcalá. La espectación era máxima, pero todo se enrareció con el salto inicial.
Trás un salto en el que jesus "la tanqueta" Pedrós apenas levantó un palmo los pies del suelo, el Terrible en un alarde de picardía, velocidad y saber estar se hizo con el primer balón del partido, dejando claro que no estaba ahí para pasar el rato, que no había dejado a su niña en casa para echar unas carreritas por el parquet, que se había levantado esa mañana para convertirse en el auténtico dominador del partido. Entonces, para sorpresa del resto de componentes del equipo, que se frotaban las manos pensando que ni Chuck Norris podría parar a semejante máquina de hacer baloncesto, ocurrió lo inexplicable, algo que no se veía desde que Funderburke pronosticó el fin del mundo para el uno de Enero del año dos mil, y es que el Terrible, en su habitual y exhaustivo estudio de cada centímetro cuadrado de la cancha, detectó un detalle que alteró el equilibrio mental que le había convertido en un auténtico estratega baloncestístico en los últimos años, y es que pudo ver que cada uno de sus privilegiados pies de bailarín de la escuela rusa se encontraban a un lado del centro del campo, ni en un campo ni en otro, ni carne ni pescado, ni nocilla ni nutella. Esto ocasionó una serie de cortocircuitos en sus trasmisiones neuronales que provocaron la terrorífica visión de todas aquellas reglas del baloncesto que le habían atormentado en tantas insomnes y sudorosas noches. ¿En que canasta tiro trás el salto inicial?,¿ como se hace la seña de cambio?, ¿cuantos segundos hay que estar en la zona para que te piten tres segundos en zona?...ante tal desesperada situación, decidió que lo mejor era darle el balón al compañero más cercano por lo que el árbitro, sin reparar en la trascendencia de su dramática decisión, hizo sonar su silbato entonando una marcha fúnebre que desencadenó en un campo atrás, que hundió al alma del C.B. Trigli, que en definitiva, acabó con el partido.
Pedazo de crónica de lo que allí pasó. Se echa en falta quizás un poco de reparto de responsabilidades en el resultado, no todo el peso del partidazo se lo llevó el salto inicial. Habría que reseñar, entre otras acciones en busca del show time, ese pase estilo futbol americano pasadito de revoluciones de muñequita linda a Jimdinamita, que se consumió por el camino. Y ese tiro a canasta que no toca tablero del prometedor Ricardo, que no hay abogado que lo defienda. O ese pase de Mogue a la cabeza de Muñequita linda Capi, para que espabile.
ResponderEliminarEn fin, solo queda mejorar. No dejo de mirar la foto del equipo contrario buscando quién era el bueno pero no hay manera...
El partido de vuelta será otro cantar, de eso no hay duda. Los triples tienen que empezar a entrar y nos quitaremos los rebotes unos a otros de las manos.
Seguro.